La galería de arte Barcelona La Fotogràfica presentó una exposición individual de Jordi Calafell.
La muestra reunía una selección de los trabajos que Calafell realizó entre 1992 y 1996, período durant el que experimentó con la cámara en búsqueda de retóricas formales alejadas del registro más documental de la fotografía.
La característica común de estas fotografías es la experimentación con la cámara, tanto de paso universal como de formato medio. El desenfoque, la exposición múltiple y/o una velocidad de opturación lenta son recursos que facilitan unos resultados que alejan la fotografía tomada con cámara de su estatuto puramente documental y posibilitan unas retóricas formales que, en los parámetros históricos de la Barcelona de finales del siglo XX, la acercan al territorio de la creación artística y de la subjetividad. El movimiento de la mano que sostiene la máquina al tiempo que dispara sin que, necesariamente, el ojo mire a través del visor constituye la acción más sublime del cazador-fotógrafo que, a sabiendas de que el espacio y el tiempo no son estáticos, confía en el azar de la captura para crear un registro más esencial de lo que le rodea i que el ojo humano no puede captar.
Las fotografías expuestas pertenecen a las series La cacería asiria, París, Barcelona a vuelo de artista y El desasosiego de la señal acústica.